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Coleccionistas Preguntas frecuentes sobre libros

¿Cómo sé si tengo un libro valioso en mi biblioteca?

Son muchos los factores que intervienen a la hora de determinar el valor un libro. Aquí encontrarás algunas pistas sobre los parámetros en los que se mueve el mundo del coleccionismo de libros.

libro valioso

En el mundo de los libros de anticuario, coleccionables o descatalogados no existe una única lista de criterios para clasificar una obra; sino que son muchas las variables -como la condición, la procedencia, la edición, etc.- las que contribuyen al estado de un libro.

Desde la invención de la imprenta hace más de 500 años, se han publicado millones de libros, panfletos, revistas, periódicos… Sin embargo, solo una pequeña porción de estas piezas es considerada como «rara» por los especialistas. Es decir, los libros solo logran cierto grado de rareza cuando la demanda supera la oferta. Desafortunadamente, no existen fórmulas sencillas para determinar esta rareza.

En la sociedad de mercado en la que vivimos, «raro» a menudo equivale a una gran cantidad de dinero. Pero, como diría cualquier bibliófilo, hay libros que pueden significar mucho desde un punto de vista sentimental e intelectual y tener un valor personal para el que ninguna cantidad de dinero sea suficiente. Puede que hablemos de libros que también sean escasos, pero no por ello tienen un valor elevado. Después, están aquellos considerados raros y, por lo tanto, escasos y valiosos por un coleccionista objetivo.

Algunos de las obras que puedes encontrar en nuestra Sala de libros raros no son necesariamente volúmenes viejos o caros, pero todos ellos son, en un grado u otro, considerados raros, singulares. Entendido de una manera literal, el término raro puede ser confuso o equívoco. Para ser considerado raro, un libro tiene que ser algo más que escaso, tiene que ser escaso en relación a la demanda que haya por él.

A menudo, los coleccionistas principiantes asumen que porque un libro sea muy viejo tiene que tener un valor dinerario muy alto. Sin embargo, hay muchos libros impresos en el siglo XVIII que no tienen realmente gran valor. Se trata de obras escasas, sí, pero no raras en el sentido que la palabra tiene para el coleccionista de libros. Así las cosas, y aunque lo que hace deseable un libro a ojo de un coleccionista es mucho más difícil de responder, hay algunas variables comunes que a menudo influyen en la ecuación.

A veces sucede que una edición particular de un libro es rara, como por ejemplo una primera edición. En algunos casos, lo que convierte a un ejemplar en deseable para un coleccionismo se debe a que ese ejemplar en concreto está firmado por el autor, a las ilustraciones, a la composición tipográfica, al diseño o a la encuadernación.

De hecho, la firma del autor -o que su anterior dueño fuese alguien famoso o interesante- puede ser clave para establecer el valor de un libro. O incluso es posible que la información incluida en el libro no esté disponible en otro lugar.

Un libro del que se sepa que existen solo unas pocas copias puede alcanzar un valor monetario significativo. Sin embargo, un título sin un texto importante o características físicas diferenciadoras puede tener poco valor económico, independientemente de las pocas copias que haya de la obra.

La antigüedad no es suficiente para convertir a un libro en valioso. Por más años que tengan, los ejemplares de la revista National Geographic o Reader’s Digest de tu abuela no van a servir para pagar tus facturas. La importancia del texto, las condiciones del libro y la demanda que haya sobre ese título es lo que hará que tu ejemplar sea valorado por un precio alto.

Puedes averiguar más sobre el valor de los libros en nuestra guía disponible en Biblio y empezar tu investigación.

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